«Es de cinco
por cuatro.»

Y de ahí salen los metros, las manos, los botes y el total. Sin sacar la calculadora del celular y sin que se te pase el plafón.

Ferretería viene con el plan Básico, con sus nueve herramientas.

Lo que se pregunta en el mostrador

Tres cuentas que hoy se hacen a ojo

Cada una entra por lo que el cliente sabe decir y sale en material que puedes cobrar.

«¿Cuánta pintura llevo para la casa?»

Le preguntas
  • Largo, ancho y alto de cada cuarto
  • Cuántas puertas y ventanas
  • Si también va el plafón
Le contestas
  • Los metros cuadrados reales, con los huecos restados
  • Cuántas manos y qué producto
  • Cuántos botes de cuál presentación
Calculadora de pintura

«¿Y para el piso del cuarto?»

Le preguntas
  • La medida del área
  • La pieza que eligió
  • El desperdicio que tú manejas
Le contestas
  • Cuántas piezas y cuántas cajas
  • Los kilos de pegazulejo
  • La boquilla que le toca
Calculadora de piso

«¿Cuánto cemento para la losa?»

Le preguntas
  • Largo, ancho y espesor
  • La resistencia que necesita
Le contestas
  • El volumen en metros cúbicos
  • Bultos de cemento, arena y grava
  • La proporción de la revoltura
Calculadora de concreto

El resultado pasa a cotización con folio o directo al ticket del mostrador — nadie vuelve a teclear las medidas. También sale en PDF o a la impresora.

El color que trae el cliente

Le tomas la foto
a la pared.

El igualador toma el color de la foto y lo compara contra las cartas de las marcas que manejas. Te dice cuál se le parece más, y qué tanto. Lo guardas con su nota —«recámara de la señora Ana»— y cuando vuelva por otro bote es el mismo color, no uno parecido.

  • Igual no se nota la diferencia
  • Casi igual se le ofrece con confianza
  • Se parece conviene enseñarle la muestra
  • No se parece mejor buscar otra marca

La pantalla siempre enseña qué tan cerca quedó. Decidir si se lo ofreces sigue siendo tuyo.

Y en el mostrador

Cobras con el mismo
catálogo, desde donde sea.

La app trae el mostrador, los clientes, los productos con su existencia y el reporte del día. iPhone, iPad, Mac y Android, con la misma cuenta. La tarjeta se pasa en la terminal de tu banco; Braniik deja anotado con qué te pagaron para que el arqueo cuadre.

Cómo se usa

Cuatro pasos, del mostrador a la venta

  1. 1

    Escuchas la medida

    El cliente dice «la sala es de 5.40 por 4.20». Capturas cuarto por cuarto, con sus puertas y ventanas.

  2. 2

    Sale la lista

    Metros cuadrados, manos de pintura y cuántos botes de qué presentación. Con tu precio, sale el total.

  3. 3

    Pasa a cotización

    De la calculadora a una cotización con folio, o directo al ticket del mostrador. Sin volver a capturar.

  4. 4

    Queda el color

    Si igualaste un tono, se guarda con su marca y su código. Cuando vuelva por otro bote, es el mismo color.

Qué trae el módulo

9 herramientas, en un solo paso

Cinco son solo de ferretería. Las otras cuatro son las del mostrador, que ya vienen encendidas en cualquier comercio.

Calculadora de pintura

Cuarto por cuarto: los huecos de puerta y ventana se restan solos.

Calculadora de piso

Metros, cajas y pegazulejo, con el desperdicio ya contado.

Calculadora de concreto

Volumen, bultos de cemento, arena y grava para la revoltura.

Carta de color

La carta de las marcas que manejas, para enseñarla en pantalla.

Igualador de tono

Tomas la foto del color que trae el cliente y guardas el resultado.

POS Mostrador

Botones grandes y cobro en segundos.

Arqueo de caja

Cierre de turno con conteo por denominación.

Escáner de inventario

Conteo físico con el lector de códigos.

Diseñador de etiquetas

Precio, SKU y ubicación, listos para imprimir.

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan

¿De dónde salen los colores de la carta?

Del catálogo que trae Braniik, con marca y código. La carta se enseña en pantalla y el igualador compara contra ella.

¿El igualador de tono acierta siempre?

No, y por eso dice qué tan cerca quedó. Cada igualación muestra su distancia de color y la etiqueta —igual, casi igual, se parece, no se parece— para que tú decidas si se lo ofreces al cliente.

¿Las calculadoras se guardan?

El resultado se guarda cuando lo conviertes en cotización o en venta, y las igualaciones de color quedan en su histórico. Los cuartos que capturaste viven mientras dura la atención: son la cuenta del momento, no un expediente.

¿Puedo imprimir el resultado?

Sí. Cada calculadora saca su PDF o lo manda a la impresora del mostrador, con la lista de material desglosada.

Ferretería

Sácale la cuenta
al próximo que entre.

La demo trae una ferretería con su catálogo, su mostrador y sus calculadoras. Sin crear cuenta.